Categoría: Reflexiones
Que es la muerte?
Es acaso el cese inevitable de todas nuestras funciones orgánicas?
Tal vez un paso para una nueva forma de experimentar nuestra existencia?
Es un espectro casi cadavérico vestido con un túnica negra como el espacio sin estrellas?
O quizás un terrible accidente en el cual se pierden muchas vidas?
Es una enfermedad Terminal?
La desesperanza de la causa perdida?
Algunos no le temen a la muerte y otros si pero nadie es indiferente a ella, es parte de nuestra propia existencia. La muerte que no es temida es aquella que nunca llega o que esta muy lejos de los ojos de nuestro corazón. La muerte a la que si le tememos no es la que vemos en los medios de comunicación, no es aquella que encontramos en los obituarios, ni es vivir la mismísima experiencia de saber que se esta a punto de dejar de existir físicamente. Aquellos que han muerto y han regresado a la vida han regresado renacidos y eso es la muerte es un renacer es un despertar del Alma o una realidad más grande. La muerte a la que le tememos es aquella que nos hace dar cuenta que perderemos para siempre el amor de nuestros seres queridos que dejaremos de sentirnos conmovidos por la sonrisa de un niño, que dejaremos de sentir en el alma un beso, un te quiero. Esa muerte que muchos experimentan en vida sin perder los latidos de su corazón esa es la verdadera muerte, la muerte del Alma.
Y es así como a nuestro alrededor hay cadáveres, muertos en vida que deambulan por las calles sin un sentido de vida ni un objetivo espiritual. Esa es la verdadera muerte. Y cuando algunos han tenido la suerte de sentir que casi lo pierden todo entonces RENACEN y descubren lo bello que es vivir con el alma con el espíritu inmortal que mora en nosotros. Ese que muchos dicen que camina hacia un túnel de luz cuando la ciencia daba su veredicto final y que luego regresa ese espirita al pasar por la experiencia se purifica y se vuelve más sensible a realidades que antes eran ajenas a el.
Ojala y muchos de nosotros sintiéramos más de cerca la muerte para tener el mismo renacimiento.
Esta vez no tengo nada que aconsejar pues hoy casi muero y no fue un accidente ni mucho menos una enfermedad hoy casi muere mi Alma a manos de mis propios actos y espero que eso me haga mejor ser humano a mi… esta vez, solo esta vez, espero, no sé ustedes…
Aunque muchas personas llaman Familia a quienes viven reunidos bajo un mismo techo no siempre este grupo de personas hace honor al elevado concepto de la definición de Familia.
Un padre no abandona a sus hijos no natos condenandolos a una media vida
Una madre no entrega a sus hijos a personas desconocidas para que sea criado
Unos hermanos no gozan con el sufrimiento y el dolor que causa la indiferencia o la humillación
Ahora mismo, tal vez en la conversación con un amigo o en la lectura de una noticia en el diario encontramos cada vez menos ejemplos de Familia y poco a poco la velocidad de nuestra vida y nuestra prisa por no perdernos tantas cosas materiales que se nos ofrecen en los medios de comunicación nos hacen dejar en el camino experiencias no vividas, pasajes olvidados, conversaciones inexistentes a cambio de un trabajo esclavisante para conseguir ese carro deportivo o para pagar la membresía de aquel club de tanto prestigio.
No es fácil tomar las decisiones más adecuadas para nuestra propia vida cuando recibimos mensajes tan distorsionados. Es más sencillo ignorar a una Familia que se cae a pedazos por dentro como una madera podrida consumida por termitas. A veces inclusive pensamos que tenemos buenas relaciones justificando estupidamente nuestros objetivos de vida.Decidimos que si les damos a nuestros hijos aquel juguete en Navidad que tanto nos pidieron porque lo vieron en la T.V. ellos sentirán nuestro amor y con esta acto casi criminal estamos destruyendo dos grupos familiares y muchas vidas con un solo tiro…
…Si nuestros hijos nos ven esforzarnos por conseguirles algo material para satisfacerlos les enseñamos implicitamente que la medida del amor es cuanto recibes en bienes materiales, luego por que entonces nos extrañamos cuando no nos cuidan o cuando no nos aman en nuestra vejez, es muy sencillo en lugar de darnos un juguete nos pagan la casa de reposo una casa que se vuelve un cementerio de ilusiones perdidas donde el tiempo es lo que más sobra y donde nos damos cuenta que por ir tan rapido llegamos a antes de tiempo a un lugar en cual no queremos estar pero el peor de los castigos es ver que esa semilla la llevan plantada nuestros en sus corazones y tal vez algún dia en Navidad nuestros nietos vengan a visitarnos y con los ojos tristes nos diran que sus padres les regalaron aquello que tanto querian pero que al dia siguiente entendieron que lo que más necesitaban era su amor.
Tal vez puede ser verdad que no tenemos tiempo, tal vez es verdad que no tenemos dinero y tal vez pueden ser verdad todas aquellas cosas que nos decimos a nosotros mismos con tal de convencernos de nuestra estupidez, pero tambien es verdad que en la soledad de nuestra reflexion tarde o temprano se caen las cortinas y vemos en el espejo un ser que casi no reconocemos.
Un beso con amor toma un segundo y no cuesta dinero.
Un abrazo en cualquier momento del dia toma 5 segundos pero tampoco cuesta dinero.
Un "te quiero" un "te extraño" se desvanecen en el viento pero quedan grabados en el granito del alma y en algún momento esa semilla dará mejores frutos y tal vez con el tiempo todos aprendamos a ser una Gran Familia.
Mi Familia no es mi sangre, mi Familia no es genetica, mi Familia son ustedes que me entregan parte de su vida a cambio de nada y por eso los amo.
Una de las cosas que más atesoro en mi vida es el tiempo que comparto con mis amigos; me siento muy halagado cuando alguno de ellos deposita su confianza en mi y me hace complice de sus secretos. Yo jamás seré un buen consejero pero intento escucharlos con atención pues muchas veces decimos y sentimos cosas que nosotros mismos no vemos o no queremos ver y alguien "fuera" de nuestros problemas nos puede señalar la dirección hacia la cual mirar brindandonos una perspectiva hasta ese momento inexistente.
En estas frecuentes tertulias uno de los temas que se ha vuelto más recurrente es la constante insatisfacción y frustración que se siente cuando no se tiene lo que se quiere…
- Mi pareja no me hace sentir feliz
- Mis padres no me comprenden
- En el trabajo no me valoran
y es extraño comparar el discurso de la misma persona con retroceder tan solo un poco en el tiempo…
- Mi pareja me hace sentir la persona más feliz del mundo, le amaré siempre
- Mis padres son de lo mejor jamás los abandonaré
- Este trabajo es excelente me pagan bien y me siento a muy gusto
Entonces, si el discurso provino de la misma persona y (creanme por favor) las condiciones ajenas siguen siendo las mismas que cuando opino inicialmente, ¿porque siente que todo a cambiado? ¿Que sucedió? será acaso que el Universo está finalmente llevando a cabo su plan de destrucción en contra nuestra, no creo…
Tal vez sea que lo que esta fuera de nosotros no cambia con la misma velocidad que lo que llevamos dentro, en ese caso, podriamos explicar porque aquel trabajo que nos parecia tan maravilloso en un principio se volvio monotono y la razón no es el bajo sueldo ni las condiciones de trabajo sino que simplemente nuestro concepto de bueno se "actualizo" haciendo que nuestros ojos vean hacia buscando siempre algo mejor.
Esa constante busqueda de mejora en nuestra calidad de vida es parte de nuestra naturaleza humana. Mal enfocada nos puede conducir a una inevitable cadena de frustraciones y falsas expectativas que además influyen negativamente en las personas que estan a nuestro alrededor.
La mejor alternativa debería ser el comprender que lo que nos sucede internamente no es un signo de que "algo malo" esta sucediendo de forma efectiva sino que estamos siendo alertados de que hemos completado el ciclo de nuestra actual situación de vida y que estamos listos para nuevos retos y desafios, con esto en mente nuestra fustración desaparece y nuestra motivación por alcanzar nuevos destinos renace…
Por eso constantemente escuchamos decir que lo bueno nunca dura… porque si asi fuera nunca llegariamos a ser mejores personas y quedariamos estancados en una vida de mediocridad infinita.
Cuanto más hay que esperar para ser feliz?
Será que la felicidad esta en una persona, es decir si me casó contigo, seré feliz y que pasa si después de pasado un tiempo no lo soy, será tambien tu culpa que no lo sea… Creo que no, será mi culpa, yo te elegí primero como amiga, luego como enamorada, después como novia y finalmente mi esposa… y claro ahora elegiré ser tu ex-esposo, pero aun así seguirá siendo mi culpa.
Entonces, dondé esta la felicidad?
La ambición de poder o la ambición por acumular riquezas me traerán felicidad? no sé si felicidad pero si traen a tu vida personas que buscan los mismos objetivos que tú y no tan santos algunos harán cualquier cosa por arrebatarte lo que conseguiste y tal vez luego no tengas vida para seguir buscando la felicidad.
Uhm… los vicios, he visto gente riendo a carcajadas con una vaso de licor en una mano y un cigarrilo y una mujer en la otra, también los he visto reir cuando ganan una apuesta y celebran con los amigos… pero en el frio y la soledad de la noche cuando están con ellos solos y no hay nada que compartir… ¿son felices?
Y si la felicidad no está en las personas, no esta en los bienes materiales ni en nuestro actos viciosos, entonces dondé esta la felicidad?
Yo recuerdo una ancianita de aproximadamente 80 años muy delgada que no podía sostenerse en mi pie por si sola, utilizaba una silla de ruedas totalmente desecha construida a partir de desechos de bicicletas antiguas, vestía harapos, su piel estaba curtida por el sol y sus cabellos canos estaban desordenados y confundidos con el viento… La recuerdo aún, siempre sonriente, aplaudiendo, con un brillo en los ojos que nadie más tenía en aquel recinto, parada a duras penas en señal de respeto cuando los demás se ocultaban para ganar un minuto de sueño… Era una iglesia y la señora no estaba loca, o tal vez si pero de una locura contagiosa, cantaba más fuerte que yo y cuando llegó el momento de darnos la paz, parecía que te entregaba su corazon en cada gesto. Entregaba todo lo que tenía cuando otros nos fijamos primero a quien le daremos la mano.
Esta ancianita era feliz y no tenía nada de lo que los demas nos pasamos la vida buscando, nunca le pregunte, pero ahora estoy seguro que si la felicidad esta en algún lugar no es fuera de nuestro corazón y si se puede ver y sentir no es con nuestros ojos ni con nuestras manos.
La felicidad verdadera, la que nos da paz eterna está seguramente dentro de nuestros corazones en algún lugar, pero yo aún la sigo buscando…